Barcelona rezaba ayer para que Lionel Messi, que viene de una lesión, pueda jugar contra Bayern Múnich hoy en las semifinales de la Liga de Campeones.
El club catalán no atraviesa por un buen momento y exhibe una enorme dependencia del argentino, como quedó demostrado hace dos semanas en los cuartos de final ante París Saint-Germain.
El ingreso de Messi le cambió la cara al equipo. Jugando visiblemente disminuido, Messi participó en la jugada del gol que le dio la clasificación a su equipo.
Messi se lastimó el muslo derecho el 2 de abril y no ha participado en los últimos tres partidos de la Liga española. Jugó contra París Saint-Germain a título de emergencia, ingresando en el segundo tiempo para resolver un partido que se le había complicado al Barça.
El argentino está en el plantel, pero no es seguro que juegue de entrada.
“Está claro que el Barcelona es más fuerte cuando juega Messi”, comentó el capitán del Bayern, Philipp Lahm. “Pero tenemos jugadores que pueden hacerle daño al Barcelona”.
El técnico de Bayern, Jupp Heynckes, describió a Messi como un “fenómeno”, un jugador “extraterrestre”.
Acotó, no obstante, que “Barcelona es más que Messi, tienen muchos jugadores buenos”.
Barcelona enfrenta a un Bayern que atraviesa por uno de sus mejores momentos. Ya se aseguró el título de la Bundesliga antes que ningún otro equipo en la historia y está en la final de la Copa de Alemania. Lleva 26 victorias en la Liga, otro récord.
“Barcelona ha dominado el fútbol europeo en los últimos años, pero creo saber cómo jugarle y confío en que podemos salir adelante”, dijo Heynckes.