El internacional francés Franck Ribéry reprochó ayer al ex seleccionador en el último Mundial, Raymond Domenech, no haber "hablado a la cara" a los jugadores a raíz del escándalo con insultos y motines en Sudáfrica que propició la salida del técnico del banquillo de los "bleus".
En declaraciones al diario francés "LÉquipe", Ribéry aseguró que Domenech no habló con los jugadores durante el Mundial, y afirmó que "debería haberlo hecho inmediatamente y no solo ahora", ocho meses después de los vergonzosos acontecimientos, cuando el ex seleccionador decidió conceder una entrevista al semanario "LExpress".
"Con perspectiva, los veo a todos como una pandilla de sucios mocosos inconscientes y estúpidos", dijo el ex técnico en referencia a los internacionales franceses que protagonizaron en Sudáfrica un bochornoso episodio que en Francia se recuerda como "el autobús de la vergüenza".
"No sé por qué dice esas cosas. Creo que es una lástima. Me parece una vergüenza. En Sudáfrica, Domenech no habló con nosotros. Debería haberlo hecho entonces y no solo ahora", advirtió el centrocampista.
El galo cree que el técnico "debería haberlo hecho a la cara". "No es bueno, pero el Mundial acabó, no quiero hablar más de Domenech", sentenció.