El técnico del Barcelona, Frank Rijkaard, envió ayer un mensaje positivo al entorno azulgrana, sobre el que podría haberse instalado un aura de pesimismo tras la derrota ante el Real Madrid.
Además, recordó que "la Liga no está decidida" y que, por lo tanto, "no se debe entrar en la dinámica" de pensar que el equipo tampoco podrá lograr esta temporada sus objetivos.
Rijkaard aprovechó que el Barça disputará los tres próximos partidos en el Camp Nou (ante el Murcia y el Racing en Liga y el Sevilla en la Copa del Rey) para pedir a la afición que arrope al equipo y no se deje arrastrar por la decepción que ha provocado el juego de los azulgranas en las últimas semanas.
Ronaldinho, por su parte, sigue arrastrando una tendinitis rotuliana que le ha impedido jugar los últimos cuatro partidos.
Rijkaard ha asegurado que el equipo está "trabajando físicamente muy bien" y que la media de lesiones musculares de la plantilla está "por debajo de la mayoría de equipos", según un informe que el club solicitó a la UEFA, por lo que dijo no estar preocupado ni siquiera por la recaída de Edmilson, "que no es grave y podría volver en unas dos semanas, hay que esperar".