Un hombre rechazado por una joven con quien pretendía bailar en una discoteca asesinó a 11 personas y dejó heridas a otras cinco, informó el general Argemiro Serna, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá.
La tragedia fue causada por una riña entre dos grupos de personas que estaban bailando e ingiriendo licores en la discoteca "Reminicencias".
La balacera estalló a las 00:15 hora local (6.15 GMT), cuando una joven rechazó la invitación a bailar que le formuló un individuo que estaba en otro grupo de clientes de la discoteca, con quienes se registró un altercado verbal.
"El hombre salió enfurecido amenazando con regresar a la discoteca y lo hizo en compañía de otros dos y disparó con una miniametralladora Uzi contra las personas que lo habían rechazado", dijo el general Serna en una conferencia de prensa.
El asesino logró escapar, pero el general Serna informó que ya hay pistas que permitirán su captura.
"Es un acto de intolerancia de un hombre alicorado", agregó el jefe policial y dijo que la única fórmula para impedir este tipo de riñas es que los administradores de los establecimientos públicos establezcan controles al ingreso de armas.
Ocho de las víctimas murieron en la discoteca y otras tres cuando recibían atención médica de urgencia. Sus edades oscilan entre los 19 y 35 años.
Los muertos son nueve hombres y dos mujeres y entre los heridos hay cuatro hombres y una mujer, según el informe oficial de la Policía Metropolitana de Bogotá.
Testigos dijeron que en la puerta de la discoteca había un gran charco de sangre y varios familiares de las víctimas llorando.
La discoteca, de aspecto modesto, está situada en el primero de un edificio de cuatro pisos a donde concurren parejas, especialmente jóvenes, a divertirse, especialmente durante los fines de semana.
No es la primera vez que se registra una matanza de este tipo en Bogotá. En 1987, en un restaurante del norte de la ciudad, un hombre que padecía desequilibrios mentales asesinó a 17 personas a quienes les disparó en la cabeza.
El asesino fue muerto por un policía que acudió al local en auxilio de los clientes del restaurante.