El alicaído River Plate obtuvo ayer un polémico empate por 2-2 en su visita al modesto Nueva Chicago, en un partido de la penúltima jornada del torneo argentino Clausura que terminó en escándalo.
Con este resultado, el equipo entrenado por Daniel Passarella se aseguró un lugar en la próxima Copa Libertadores de América, mientras que los locales permanecen en la zona de promoción, donde peligra su ubicación en la primera división.
El Nueva Chicago ganaba 2-1 cuando un jugador del River cayó en el último minuto del partido cerca del área ofensiva y, pese a que en un primer momento el árbitro Rafael Furchi cobró tiro libre, las quejas de los visitantes hicieron que el juez cambiara de opinión y cobrara un penalti a favor de los riverplatenses.
El episodio derivó en un escándalo, al punto que los jugadores y el cuerpo técnico de los locales invadieron el campo de juego e intentaron impedir que Paulo Ferrari ejecutara el penalti.
El resto de los goles fueron convertidos por Federico Higuaín, a los 31 minutos; Federico Lussenhoff, a los 66 y Ernesto Farías, a los 79.
En otro encuentro adelantado de la decimoctava jornada, el Lanús igualó 1-1 con el Vélez Sarsfield,