River Plate sacó provecho de un gol de penal de Carlos Sánchez para vencer ayer 1-0 a su eterno rival Boca Juniors en duelo de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores.
Aunque no es decisiva, fue la primera victoria de River este año en cinco partidos entre oficiales y amistosos ante Boca, que el domingo lo doblegó 2-0 y lo desplazó de la punta de la liga argentina que ambos compartían.
''Tuvimos actitud, presionamos y ahora esperamos el otro partido --la vuelta el jueves-- con mucha fe'', dijo el uruguayo Sánchez, autor del penal a los 78 minutos y que hizo vibrar a un estadio Monumental repleto.