Joba Chamberlain dijo que el panameño Mariano Rivera es como un hermano para él, y como es sabido, los hermanos se pelean entre sí. Pero cuando sucede frente a reporteros esas disputas tienden a crear revuelo.
La escaramuza entre los dos relevistas de los Yanquis de Nueva York ocurrió el sábado cuando Rivera conversaba con reporteros en la banca acerca de un emotivo encuentro con fanáticos de Kansas City. Chamberlain estaba en el terreno hablando a gritos con familiares que habían acudido a ver el juego.
En un momento, Rivera le dijo a Chamberlain que bajase la voz. Una vez se acabó la entrevista de Rivera, Chamberlain le dijo al panameño frente a la prensa. “No me vuelvas a decirme que me calle”.
El domingo, Chamberlain dijo que los dos hablaron sobre el asunto y lo resolvieron.
“Nosotros nos reímos y bromeamos esta mañana (ayer). Es un día como otro cualquiera”, precisó.
Pero no fue una discusión como otra cualquiera.
La tensión entre ambos fue real. Rivera pareció distraído más de una vez durante la entrevista por los gritos de Chamberlain en el trasfondo, y preguntó en tono de broma: “¿Él es siempre tan gritón?”. Rivera entonces le gritó a Chamberlain: “¡Joba! shh...ya está bueno”.
Chamberlain le gritó entonces que Rivera habla con los reporteros todos los días, pero “yo no veo a mi familia todos los días”. Y cuando se acabó la entrevista, Chamberlain dijo: “No me vuelvas a decir que me calle jamás. Yo no veo a mi familia a menudo”.
Ayer, Chamberlain dijo que no fueron necesarias disculpas.
“¿Por qué”, preguntó. “Se acabó, ya pasó”.