Rubén Rivera realizó un buen juego a la ofensiva, pero eso no fue suficiente para que los Venados de Mazatlán perdieran ante los Naranjeros de Hermosillo, por 7 a 3, el pasado martes en la Liga Mexicana del Pacífico.
El jardinero panameño bateó dos imparables en cuatro turnos y recibió un ponche en ese partido.
Este fue el quinto, de los últimos 10 juegos, que Rivera batea uno o más imparables para los Venados.
Después de su actuación de esa noche, el pelotero de La Chorrera registró un promedio de bateo de .234.