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Roberto Durán, dice adiós, ahora empieza la leyenda

Desde el primer momento que Durán se calzó unos guantes para pelear empezó a escribirse uno de los capítulos más luminosos de la historia boxística universal.


Cuando el 25 de noviembre de 1980 Roberto Durán se refugiaba en las cuerdas y daba la espalda a Sugar Ray Leonard y algunos le escucharon decir: No más, no más..., para muchos el gran campeón estaba acabado y creían a pie juntillas que su retiro del boxeo había llegado.
Los estadounidenses, heridos mortalmente en su orgullo propio por la derrota de su gran ídolo en el primer encuentro el 20 de junio de 1980 en Montreal, Canadá, convirtieron esa frase en un auténtico mito.
El propio Durán y su apoderado de aquel entonces, Carlos Eleta Almarán se encargarían posteriormente de negar que "El Cholo" emitiera esa expresión. Cuando Durán dio por acabar el pleito por cuenta propia, negándose a seguir peleando, nunca fue un acto de cobardía.
El púgil dijo a El Panamá América que jamás sintió miedo o cobardía ante ningún boxeador, menos ante Leonard. "He peleado con verdaderos criminales del ring y ninguno me iba a [meté] miedo. Dejé de [peleá] simplemente porque me sentía mal".
De todos modos la lapidaria frase pasaría a ser la mejor razón para pedir el retiro de Durán cada vez que tenía un revés en el enlonado. Pero, después de éste oneroso descalabro, Roberto Durán demostraría que tenía mucha dinamita en su puños para librar más de una histórica batalla.
Y no sólo eso, después le aguardarían tres coronas más que añadir a los anaqueles de su imperio boxístico. Pero el fantasma del "No más" siempre habría de perseguirle y con cada golpe, miles de voces se alzarían para rogarle que se retirase.
Y ese coro de voces suspiró aliviado cuando en el pasado mes de marzo la gran gloria de nuestro boxeo anunció a la faz del mundo en una conferencia de prensa su retiro definitivo como boxeador.
A Roberto Durán se le conoce con varios apodos, de ellos "Manos de Piedra", que le puso el cronista Alfonso Castillo, es el que más pesa y con el más se le identifica. Pero también se le conoce como "El Cholo" o sencillamente "La Leyenda del Boxeo".
La magnitud de este apelativo la forjó por sus grandes hazañas como peleador y por las muchas de las memorables peleas de las más de cien que ejecutó en su ilustre carrera, a la que hoy le dice definitivamente adiós.
Desde el primer momento que Durán se calzó unos guantes para pelear empezó a escribirse uno de los capítulos más luminosos de la historia boxística universal.
Pero quizás ahora sea que inicia la verdadera leyenda de esta extraordinaria figura, que para honra y orgullo de los panameños nació un 16 de junio en la Casa de Piedra del popular barrio de El Chorrillo.
Una leyenda escrita a fuerza de puñetazos que le valieron pasar a las páginas de los libros del pugilato, para ubicarse como uno de los diez mejores boxeadores de todos los tiempos. El mito y la leyenda se forjan entre la maraña anécdotas, chistes, sucesos y acontecimientos de una gran persona como es el caso de Roberto Durán.
El célebre boxeador en declaraciones ofrecidas esta semana a algunos medios de comunicación, con su característica sencillez y cierta ingenuidad que seguiría haciendo cosas para que no lo olviden.
Y con seguridad podemos decirle al "Cholo" que ningún panameño que conozca de sus proezas deportivas podrá olvidarlos, pues el escribió con letras doradas su nombre en los libros de la historia del pugilato.
Nadie podrá olvidar sus aguerridos combates, su fiereza, su valentía y viril desempeño. Su total entrega a lo que hacía como boxeador y al amor sin condiciones que siempre ha mostrado hacia la patria que lo vio nacer.
Hoy Roberto Durán le dice un adiós definitivo al boxeo como peleador y empieza la verdadera leyenda que se acrecentará con el paso de los tiempos. Candidato irrefutable al Salón de la Fama del Boxeo Internacional, agregará su nombre a los otros gigantes de las cuerdas panameños que ya lo han hecho como lo son Teófilo Alfonso Brown "Panamá Al Brawn", cuando el procedimiento para este fin se cumpla.
Quizás algunos se pregunten cuál será el futuro del gran campeón, porque así queremos recordarlo. El asegura que sabe hacer muchas cosas más que el boxeo para sobrevivir.
"Voy a poner un barcito con todas mis fotos, voy a estar con mi orquesta tocando y cantando, traeré músicos de afuera, posiblemente como promotor. Y voy a seguir manteniéndome con lo que estoy haciendo en Estados Unidos, firmando autógrafos y haciendo giras", señaló Durán.
Por supuesto que también están los planes de la película sobre su vida y su biografía. En estas dos ventanas de comunicación Durán asegura que dirá muchas cosas que sobre él aún no se saben.
Muchos le han reprochado a Durán el haber despilfarrado la fortuna que hizo con sus puños. El dice que si bien no es millonario ahora, no anda limpio como piensan.
"Yo gané mucho dinero que se perdió y no voy a mencionar nombres. Mientras tenga salud en cualquier momento yo voy a volver a ser millonario. Voy a volver a tener mucho dinero para seguir gastando y disfrutando. Y le voy a dejar una buena herencia a mis hijos". Así es Durán y quién puede cambiarlo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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