BASTARON cinco minutos del genial Robinho para que la selección de Brasil lograra una amplia victoria por 3-0 frente a Chile, que hasta cerca del final del partido tuvo la cosa bastante controlada.
Pero entre el minuto 83 y el 88 el técnico delantero del Real Madrid demostró por qué es considerado uno de los mejores del mundo y agregó dos goles de alta calidad, que sumó al del penalti marcado en el primer tiempo.
Fue el segundo "triplete" de la Copa América, tras el que le endosó el paraguayo Roque Santa Cruz a Colombia, en el grupo C.
Los últimos antecedentes en partidos entre los mismos rivales pesaron. Brasil le ganó por 5-0 a Chile en las eliminatorias sudamericanas, y por 4-0 recientemente en un amistoso disputado en Suecia.
El técnico chileno, el uruguayo Nelson Acosta, alineó cinco defensas y tuvo las cosas bastante controladas, pero no contó con que el genio Robinho frotara la lámpara sobre el final.
El partido tuvo un inicio de muy poca intensidad, con ambos equipos jugando el balón de manera lateral, casi sin profundidad y cuidando sus energías debido a la alta temperatura en el campo de juego, superior a los 30 grados.
En medio de ese panorama de discreción, fue la selección de Chile la que hizo una primera aproximación a la portería con un cabezazo de Mark González (m.10), pero suave y a las manos del portero brasileño, Doni.
Hubo que esperar casi 20 minutos, hasta los 28, cuando otra intentona del delantero chileno finalizó con un remate colocado, que Doni detuvo con algunas dificultades.
Cuando el juego de Brasil se limitaba a escasos intentos de Robinho, mostrando su destreza individual para buscar espacios dentro de la nutrida defensa chilena, integrada por cinco futbolistas, llegó una jugada dentro del área (m.35) que el colegiado paraguayo, Carlos Torres, sancionó como penalti, muy protestado por los dirigidos por Nelson Acosta.
El defensa chileno, Miguel Riffo, empujó al brasileño Vagner Love cuando iba a buscar un centro.
El lanzamiento de Robinho, fuerte y bajo al poste derecho de la portería chilena, estuvo cerca de ser detenido por el portero Claudio Bravo.
Debido a las protestas del penalti de la banca chilena, Torres le mostró tarjeta amarilla al defensa Jorge Vargas, quien estaba entre los suplentes. Fue la segunda amarilla para Vargas en el torneo, que se perderá el partido frente a México, de la última jornada.
El gol brasileño, por el que no había hecho mayores méritos, animó en algo el juego.
Brasil logró su primera victoria tras la derrota 0-2 en la primera jornada del grupo B y Chile sumó su primera derrota, tras ganarle por 3-2 a Ecuador en el debut.