El presidente interino Adolfo Rodríguez Saá convalidó ayer la derogación de los poderes excepcionales que el Congreso le había otorgado en marzo al Poder Ejecutivo y que le permitían tomar medidas sin el aval legislativo.
"Acabamos de derogar esas facultades especiales. Por lo tanto, las facultades legislativas, a partir del día de la fecha, recaen en quien nunca debió perderlas: el Parlamento argentino", dijo el secretario general de la presidencia, Luis Luquiños.
Los llamados superpoderes habían sido concedidos al ex presidente Fernando De la Rúa, a pedido de su ministro de Economía Domingo Cavallo. Al pedirlos, Cavallo y De la Rúa dijeron que las facultades especiales les permitirían tomar medidas para hacer frente a la emergencia económica sin la aprobación de ambas cámaras del Congreso, y por lo tanto de una manera más expedita.