La peor crisis personal que afecto al mariscal de campo Ben Roethlisberger la pasada primavera, debido a sus acciones de conducta, no sólo le dejó afectado anímicamente sino que también lo marginó en el apartado profesional.
La suspensión sin poder jugar los cuatro primeros partidos de la temporada regular de la NFL con su equipo de los Steelers de Pittsburgh iba a ser el efecto real que le dejaron sus acciones personales.
Sin embargo, todas las dificultades vividas por Roethlisberger comenzaron a ser superadas en la medida que entró de nuevo al campo para ser el líder indiscutible del equipo al que poco a poco consiguió llegar de nuevo a un Super Bowl.
Un "Big Ben" renovado y bromista volvió a los entrenamientos de cara al partido más importante del año para demostrar que está feliz como persona y en plenitud como jugador.
Roethlisberger y los Steelers regresaron a trabajar el miércoles después de dos días de descanso tras vencer 24-19 a los Jets de Nueva York en el partido por el campeonato de la Conferencia Americana (AFC).