Totti, Perrotta, y Menez se hicieron presentes en el marcador, y fueron los artífices de la victoria de la Roma, 3 a 0, sobre el Cagliari.
Este triunfo le da la oportunidad a la Roma de ser escolta del líder de forma momentánea con 38 puntos.
El triunfo local fue justo, si bien en realidad el marcador tan abundante no refleja fielmente el equilibrio que se vio sobre el césped por casi todo el encuentro. En efecto, el enfrentamiento empezó muy parejo, con ambos equipos bien posicionados sobre el campo y muy atentos a no exponerse en defensa.
Rainieri realizó variantes en la formación, colocando a Perrotta en la posición de enganche, lo que significó que Ranieri quiso que su cuadro se concentrara más en destruir, entregándole al "diez" la misión de presionar a Conti. De esta manera, el espectáculo no fue muy entretenido y las ocasiones fueron escasas. Roma se dedicó a controlar el dominio del esférico.