"Paré. Ya no puedo más. No tengo más ganas", afirmó el ex jugador del Barcelona y del Valencia español en declaraciones publicadas ayer por el diario O Globo.
Romario, que el próximo mes cumplirá 39 años, anunció que se despedirá definitivamente de las canchas en un partido en el estadio Maracaná de Río de Janeiro en el que vestirá las camisetas de los clubes Vasco da Gama, en el que inició la carrera, y Flamengo, con el que conquistó varios títulos.
"Pienso en jugar un tiempo con la camisa del Vasco da Gama y otro con la del Flamengo", afirmó el futbolista, que, después de Pelé (95 goles en 114 partidos), es el mayor goleador en la historia de la selección brasileña, con 70 goles en 87 partidos.
Romario, que está sin club hace cerca de dos meses, cuando rompió su contrato con el Fluminense, ya disputó un partido de despedida, en noviembre pasado en Los Angeles (EEUU), en el que participó un grupo de veteranos de las selecciones de Brasil y México.
El futbolista aclaró entonces que se trataba de su despedida de la selección brasileña, ya que aún pretendía seguir jugando para clubes del país sudamericano.
Romario anotó 822 goles en poco más de 1.000 partidos como profesional, puso fin a una de las carreras más exitosas en el fútbol brasileño.
Además de campeón mundial con la selección en el mundial de Estados Unidos 94, de la que fue el mejor jugador, y los títulos de la Copa América de 1989 y 1997, Romario fue goleador de los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988.