Una mujer mexicana residente en Chicago se abalanzó ayer sobre el jugador de la selección argentina, Lionel Messi en la entrada del hotel donde el equipo se aloja para pedirle un autógrafo, por lo que la policía tuvo que intervenir para expulsarla.
Norma Briseño, una emigrante mexicana natural de Guadalajara, rompió el cordón de seguridad montado en la entrada del hotel, en el centro de Chicago, para solicitarle a Messi un autógrafo.
"Me dio mucho miedo porque me estaban agarrando con mucha fuerza y amenazando (la policía). Ver a Messi es muy difícil. Es súper difícil verlo y si no arriesgas algo, no lo consigues. Era una oportunidad entre un millón", dijo entre lágrimas la mexicana, que no logró la firma que buscaba para su hijo.