El brasileño Ronaldo, delantero del Real Madrid, salió ayer al paso de los comentarios vertidos sobre su estado de forma física, y dijo que “la gente habla demasiado sin saber”.
“Algunos no tienen ni idea de lo que pasa en mi trabajo y hablan sin saber, pero me da igual. Yo lo que quiero es seguir trabajando y confiar en mi equipo, nada más”, agregó.
Así se expresó el brasileño instantes previos a recibir del diario deportivo ‘Marca’ el primer premio “Pichichi” del Mundial 2002.
Ronaldo confía en poder “romper pronto” la sequía goleadora del Real Madrid. “Si tengo muchos partidos, siempre tendré más oportunidad de marcar, pero no estoy preocupado por ello, y el equipo tampoco. Estamos jugando bien y sólo nos falta la victoria”, apuntó.
Cuatro años más tarde, en Chile, Brasil maravilló al mundo con la magia de Garrincha y volvieron a quedarse con el título. Nuevamente Zagallo hacía parte del ataque.
Brasil fracasó en 1966, aunque logró montar una verdadera máquina en 1969, con la que disputaría la Copa de México-70. Sin embargo, el entrenador Joao Saldanha fue separado del cargo y la responsabilidad recayó sobre Zagallo, que ganó la Copa aunque ahora como director técnico.
Zagallo volvió a ser entrenador de Brasil en Alemania-1974, pero fue goleado por Holanda y tuvo que conformarse con el cuarto lugar.
Después de diversas experiencias, en 1994, el entrenador de la selección Carlos Alberto Parreira llamó a Zagallo para que actuara como coordinador técnico, y ese año Brasil logró en Estados Unidos su cuarto campeonato mundial.
El entrenador fue mantenido en el cargo para la Copa de 1998 y logró llevar a Brasil a la final, aunque un episodio nunca del todo aclarado destruyó su sueño: Ronaldo tuvo una convulsión antes de la final, el equipo se desmoronó y cayó goleado por 3-0 ante la notable selección francesa de Zinedine Zidane y compañía.
Después de esa derrota -que muchos brasileños nunca aceptaron por completo- parecía que Zagallo había cerrado su ciclo en la selección.
Ayer lunes, no obstante, la elección del “viejo lobo” para conducir a la selección pentacampeona del mundo en un homenaje marcó el retorno de un hombre triunfador.