Un gol de penalti de Wayne Rooney a cuatro minutos del final clasificó de forma matemática al Manchester para octavos de final de la Liga de Campeones y relegó a la Liga Europa a un Rangers que no supo hacerle un gol al conjunto de Alex Ferguson.
Los primeros compases del choque fueron de dominio visitante. Los diablos rojos, apoyados en la movilidad del caboverdiano Nani y del búlgaro Dimitar Berbatov, pusieron en aprietos a la defensa local.
Pronto llegó el primer acercamiento con peligro para los de Alex Ferguson, que reclamaron penalti en un intento de remate de Berbatov, quien fue obstaculizado por el lateral Steven Davis, aunque el italiano Bussaca no pitó nada.