El base de Estados Unidos Derrick Rose advirtió ayer del potencial de Eslovenia, el rival de hoy en los cuartos de final de la Copa del Mundo de la Fiba, y especialmente de los hermanos Goran y Zoran Dragic, los máximos anotadores del conjunto esloveno.
“Eslovenia es un buen equipo, tienen un buen físico y un buen juego interior, pero por fuera, los Dragic pueden hacer daño a cualquiera”, manifestó tras el entrenamiento que la selección norteamericana realizó ayer en el Palau Sant Jordi.
Rose cree que, a estas alturas de la competición, ha llegado el momento de la verdad: “Los que quedamos somos los verdaderos aspirantes al título. No me gusta hacer pronósticos, pero nosotros, lógicamente, estamos aquí para ganar el campeonato y eso pasa por ganar mañana (hoy) a Eslovenia”.
El jugador de los Bulls de Chicago afirmó que su equipo está “en las mejores condiciones en que se puede estar después de haber jugador seis partidos en siete días” y que además “los duelos aumentan de nivel y tienen una mayor exigencia”.
Rose ve al equipo en una buena línea y con síntomas de mejora a medida que avanza la competición. “No hemos cambiado nuestro estilo de juego”, añadió.