Después de las acusaciones de supuestas ayudas arbitrales a favor del Barcelona por parte de los técnicos del Real Madrid y Arsenal, José Mourinho y Arsene Wenger, respectivamente, el presidente del club catalán, Sandro Rosell, se ha mostrado "nada indignado, sino muy feliz", porque los jugadores y entrenadores azulgranas solo "hablan en el campo".
"No estoy indignado. Estoy muy feliz por lo que ha hablado Messi en el campo, por lo que habla Iniesta en el campo, por lo que habla Pep haciendo la táctica, por lo que ha hablado nuestro portero parando lo que tenía que parar. Estoy muy contento por lo que nuestros jugadores y técnico han hablado en el campo y, sobre todo, de estar en cuartos de la Liga de Campeones", ha afirmado.
Rosell ha asegurado que esas acusaciones "no le agotan".