El italiano Valentino Rossi (Yamaha) metió ayer miedo a sus rivales en la lucha por el título de MotoGP en el circuito de Brno, donde se disputa el Gran Premio de la República Checa, cuando sólo quedan seis carreras para el final del campeonato.
Rossi no solo hizo la "pole" en los entrenamientos oficiales, sino que pulverizó la vuelta rápida del español Sete Gibernau del año pasado en éste circuito en un giro que el siete veces campeón del mundo transalpino calificó de "monstruoso".
Gibernau marcó el año pasado en Brno 1: 57.504 para lograr la primera plaza de la parrilla de salida con su moto de entonces, una Honda.
Hoy, el campeón italiano consiguió en su última vuelta de los entrenamientos oficiales 1: 56.191 y pasó de la tercera a la primera posición.