Rubén Garcés, pívot panameño de 28 años y 2,06 metros de estatura, se incorporó ayer en la tarde a los entrenamientos del Club Baloncesto Breogán de Lugo, equipo que milita en la liga ACB española.
Esta será la segunda temporada de Garcés en España, después de jugar la pasada campaña en el Fórum de Valladolid, equipo con el que consiguió situarse como el máximo taponeador de la liga ACB, con una media de 1,85 por partido.
Garcés dejó clara su intención de conseguir para la próxima temporada la nacionalidad española, con lo que ya no ocuparía plaza de jugador extracomunitario.
Sobre su aportación al equipo lugués, dijo que espera mejorar los número conseguidos la pasada temporada en Valladolid ya que, apuntó, "creo que me quedé un poco corto en alguna de las facetas del juego".
El año pasado el morbo de la eliminatoria estaba en torno a la figura de Capello (entrenador de los blancos en 1996-97), pero ahora el protagonista será Guardiola, que ha suscitado buenas críticas en la pretemporada con el Roma y que parece abocado a dirigir el juego del equipo.
Si la pretemporada del Madrid ha sido algo desigual, la del Roma ha sido algo más regular, pero sin grandes alardes, y la impresión es que el juego del equipo de Capello será el habitual, con una defensa sobria y veterana en la que destacan el brasileño Cafú, el francés Candela y, sobre todo, el argentino Samuel.
El Madrid se encontrará en su debut en el Olímpico con un Roma algo diezmado, sin el lesionado Totti ni los sancionados Batistuta y Lima. Tampoco se sentará en el banquillo Fabio Capello, que debe cumplir un partido de sanción.