Repartiendo madera a diestra y siniestra en la Liga de Béisbol del Pacífico Mexicano.
Rubén Rivera disparó su primer cuadrangular de la serie semifinal, pero el palo de cuatro esquinas del chorrerano no impidió la derrota de los Tomateros de Cualiacán cayeron 5 carreras por 3 frente a los Mayos de Navojoa. El panameño se fue de 4-1 , con 2 empujadas y 1 anotada.
Creció con una sonrisa en los labios. En las manos, un cuaderno a medias, escrito con la lección de mañana; y un balón bailarín, jugando en los pies.
Ese balón que se convirtió en galera y bastón, para que en tardes de gloria que Argentinos Juniors hizo frecuentes, sacara a lucir sus dotes de prestidigitador, al conjuro de su nuevo apodo, coreado por miles de hinchas: "¡ ya lo ve. Y ya lo ve. Es el hermano de Pelé !".
Su paso por Argentinos Juniors fue memorable. Grande y a la vez humilde, todos le quisieron. Debutó con poca diferencia de edad, en la reserva, en la primera división, y en el máximo torneo continental: la Copa Libertadores de América. Fue campeón en todo. Y no pudiendo ser tenido en cuenta por una lesión en la final intercontinental en Tokio, ante el famoso Juventus de Torino, sus compañeros lo llevaron con ellos a Japón, como premio a su modestia y a su hombría de bien.
"¡Y ya lo ve. Y ya lo ve.. Es el hermano de Pelé !. Fuera de Buenos Aires, tuvo la ocasión de darle a los "bichos colorados" un galardón excepcional. Fue la Copa Interamericana, que recompensara al titular de la Copa Libertadores de América con el campeón de la CONCACAF.
En 1995 se enfrentaron Argentinos Juniors y el Defense Force, de Trinidad & Tobago. El equipo argentino fue el ganador, 1-0, gol de Armando Javier Dely Valdés, y se llevó el valioso trofeo.
El 15 de junio de 1984, saltó a la gramilla despareja del "Roberto Mariano Bula", habituada más a las incidencias del béisbol que a las emociones del balompié. Nacía una leyenda.
A los colores de su patria, entregó once años, haciendo aburridos viajes y llegando en las madrugadas a Panamá, donde sus padres y hermanos, y un pequeño grupo de simpatizantes, lo esperaba.
Así, se fueron sumando, las eliminatorias de los XXIV Juegos Olímpicos; los partidos previos del XIV Copa del Mundo: Italia"1990; la Copa de Oro de CONCACAF"1993; las eliminatorias de la XV Copa del Mundo: Estados Unidos"1994; la III Copa UNCAF"1995.
Vinieron luego, algunas apariciones en ANAPROF con la blusa del Plaza Amador, y su comienzo en el Arabe Unido, en algo que parecía su futuro: la dirección técnica.