Rubén Rivera ya tiene un par de semanas en México; se siente como en casa y dispuesto a llegar lejos con los Tomateros de Culiacán, en la Liga Mexicana del Pacífico.
Rivera viene precedido de una buena campaña con los Piratas de Campeche, en tierras aztecas, y ha lucido bien en los entrenamientos, de acuerdo con un reporte del equipo.
"El gigante de 1.90 de estatura externó que no había tomado un bate desde que se coronaron en cinco juegos sobre los Saraperos de Saltillo, pero en cuanto comenzó a hacer swings sobre lanzamientos de Leo Valenzuela, las pelotas comenzaron a volar alegremente sobre las bardas del estadio Tomás Arroyo de Ciudad Universitaria", destaca la nota publicada en días pasados.
Rivera sostuvo que sí recibió ofertas para jugar en Estados Unidos, con las organizaciones de los Piratas y Rojos, pero que no tenían cupo para Grandes Ligas. "No tengo nada que hacer en ligas menores porque sé que puedo hacer el trabajo arriba", afirmó el panameño.
De cara al campeonato que viene, sostuvo que si hay una buena preparación podrán hacer algo bueno.
"Creo que con empeño, preparándose física y mentalmente, podemos llegar muy lejos.
Además, aquí me siento en confianza, a gusto, por la presencia de varios conocidos".
Uno de esos es el director "Paquín" Estrada, el "coach" de tercera Marco Antonio Guzmán, el receptor Héctor Páez y el jugador de cuadro Oscar Ramírez.
Rivera tiene más de siete años de experiencia en el béisbol de las Grandes Ligas.
Rubén se siente en casa
El experimentado jardinero está optimista con la temporada que viene.