Era en la tarde en el estadio Maracaná, los cueros de los tambores bailaban al compás de las comparsas y un gran león inflable estaba colgado por el cuello en la entrada del coliseo.
¿Qué significaba todo eso? Los taurinos tenían la fe de embestir a los “leones” en su casa, pero lo que nunca esperaron era que ese felino de mil cabezas se defendería con las garras hasta lograr zafarse y clavar sus colmillos en la jugosa carne de los “toros” pedregaleños.
Así fue como el conjunto del Plaza Amador se hizo respetar en su propia sede y se burló de un casi inoperante Tauro, que nunca supo cómo completar su safari en el Maracaná.
Plaza Amador, que por su juego fluido en el engramado es el favorito a quedarse con la diadema del Torneo Clausura 2015 de la Liga Panameña de Fútbol (LPF), encarriló un partido a su favor desde el pitazo inicial con un completo dominio del balón.
Miles de aficionados placinos saltaban al unísono, se mofaban de los hinchas “albinegros”, que llegaron enardecidos al Maracaná, cantando y bailando en comitiva: “Y viene el gol... boom, boom”, y aunque llegó su gol, no les sirvió de nada, porque el rugir del león fue más fuerte.
El Plaza Amador, dirigido por el español Juan Carlos García, se encargó se revertir toda alegría y frustrar a la torada de Mike Stump, con un fulminante marcador de 3 goles por 1.
Ricardo “El Halcón” Buitrago marcó dos goles de penal y Valentín Pimentel el otro, se encargaron de otorgarle la victoria a su equipo, en tanto que Alejandro “La Bomba” Vélez, también por penal, marcó el del consuelo por el Tauro, en el superclásico del fútbol panameño, que concentró a 3,000 aficionados en la noche de ayer.