Cuando el capitán inglés David Beckham se unió al superclub español Real Madrid en junio del año pasado, lo contrataron tanto por su potencial publicitario como por sus habilidades futbolísticas.
Pero conforme el interés de la prensa crece en torno a su matrimonio con la ex estrella del pop Victoria, el consejo directivo en el Santiago Bernabeu se podría estar preguntando si valió la pena su inversión de 43 millones de dólares.
"Esto es potencialmente dañino para la marca Beckham", dijo John Allerton de la compañía experta en marcas Interbrand.
"Un alto porcentaje de sus ganancias se generan en el Lejano Oriente y en América del Norte, donde el supuesto desliz es visto con mucha más seriedad. Gente como él necesita recordar que el público es quien construye sus marcas, y que el mismo público puede matarlas fácilmente votando con sus pies".
Beckham, cuya marca fue estimada recientemente en más de 370 millones de dólares, tiene numerosos patrocinadores.