En un partido malogrado por reyertas entre hinchas dentro y fuera del estadio, Inglaterra dejó escapar en el último aliento la victoria y debió conformarse ayer con un empate 1-1 con Rusia en la Eurocopa.
Durante las horas previas al partido, hinchas ingleses y rusos se enfrentaron en el vecino puerto viejo de Marsella. También lo hicieron brevemente a las puertas del estadio Velódromo, en el tercer día seguido de violencia en la ciudad. La policía empleó gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar a los revoltosos.
Un gol de tiro libre de Eric Dier puso en ventaja a Inglaterra a los 73 minutos, pero 20 minutos más tarde Vasili Berezutsky selló el empate con un cabezazo cuando se jugaban los últimos instantes de la prolongación.