La rivalidad entre los estadounidenses Ryan Lochte y Michael Phelps en los 200 estilos propició que se batiera ayer, en los Mundiales de Shanghái, el primer récord del mundo en piscina larga desde que en 2010 se prohibieron los bañadores fabricados con derivados del plástico.
Lochte hizo 1:54.00 para llevarse el oro y Phelps 1:54.16, y el tercero, el húngaro Laszlo Cesh, 1:57.69.