"La confianza en mí mismo, la ayuda de mis compañeros y el deseo de convertirnos en campeones, fueron los alicientes principales que me dieron la seguridad para caminar toda la distancia y darle el triunfo y el campeonato a mi equipo".
Así se expresó el joven serpentinero, Maurice Altalef, de aproximadamente 17 años, quien después de ser vapuleado por los vaqueros en su encuentro anterior, fue designado nuevamente por el piloto Cristóbal Girón para hacerle frente a los vaqueros y no los decepcionó.
Altalef, además de tirar una extraordinaria pelota de sólo seis imparables, con curvas y rectas a la esquina, dio un imparable en la noche importante.
"Sabíamos que si iniciábamos anotando nos daría la seguridad que queríamos, Así lo hicimos, ajustamos nuestra defensa en los episodios finales y nos llevamos por décima tercera ocasión el campeonato".