Olmedo Sáenz está optimista con su futuro en el béisbol de las grandes ligas y su meta es regresar en el mes de julio, luego de la operación a que fue sometido tras la rotura del tendón de Aquiles del pie derecho.
Las declaraciones del jugador panameño, que milita con los Atléticos de Oakland, se dieron anoche a su llega al terminal aéreo de Tocumen.
“Yo me sentía bien, me recuperé del dedo; estaba un poco adolorido de esto, pero podía jugar así. Sinceramente no sé qué pasó”, comentó el herrerano sobre la lesión que sufrió en el primer partido de la serie divisional ante los Mellizos de Minnesota.
“Ya tenía problemas en ese pie hace años. Sabía que el pie no andaba bien, pero no sé si fue la presión que yo metí o qué... Yo estaba bien, sabía que podía batear en esa entrada”. “Bueno, digo que fue la adrenalina del juego, toda la presión del juego y se rompió el tendón”.
“En el momento que tuve la lesión estaba tratando de llegar a la base y por eso casi me molesto el dedo pulgar de la mano izquierda, casi me lo rompo también”.
“En ese instante sinceramente estaba pensando en llegar a la base, cuando pasó, que estaba en el piso, sabía que me había roto el tendón”.
Sáenz explicó que la operación salió muy bien, gracias a Dios; “hay muchas posibilidades que pierda el próximo año. Posiblemente no juegue, me la vaya a pasar rehabilitándome”.
“Más o menos van a ser ocho meses, pero todo depende de cómo reaccione a la terapia. Espero, si Dios quiere, que pueda regresar en julio o a finales de año”.
Sáenz explicó que a finales de mes tiene que regresar a Estados Unidos para una cita con el doctor.
Sobre la eliminación de los Atléticos, dijo que no sabe si es que el equipo no puede jugar con presión.
Mi mejor momento fue cuando gané mi primer campeonato nacional. El peor, fue en julio pasado, cuando perdí ante la Colombiana (Campeona Panamericana Juvenil) que perdí la oportunidad de ascender y disputar las medallas de oro y plata. Me tuve que conformarme con la de bronce.