LOS SAINTS de Nueva Orleáns, con una victoria de 23-20 ante los Panthers de Carolina, se olvidaron de dos semanas de muerte y desolación que dejó a su paso el huracán Katrina en su ciudad de origen.
Los Saints corrieron hacia el emparrillado para celebrar la victoria, la primera razón que tienen para estar felices desde que Katrina devastó Nuevo Orleáns el 29 de agosto.
Al igual que miles de evacuados, ellos también se quedaron sin hogar y tratan de buscar un poco de normalidad en sus vidas.
Los jugadores encontraron esa normalidad en el campo, al apuntarse una victoria importante frente a uno de sus rivales de la División Sur. Aún existe la duda si la gente de Nueva Orleáns y de la costa del Golfo volverán a ver a su equipo de vuelta en el Superdome, una pregunta que quizás podría ser respondida sólo por su propietario Tom Benson.
Expresan su interés de que los Saints jueguen sus partidos de "locales"" en San Antonio, donde recibirán a los Giants de Nueva York la próxima semana.
Saints gana primer partido para su devastada ciudad
No es por los Saints de NO es por la gente que sentada en catres se pregunta donde están sus familiares.