TODO Estaba en su lugar. Los managers (gerentes) generales avisaron que la "corrección del mercado", que fue por primera vez evidente hace dos años, continuaría.
Las Grandes Ligas ofrecieron un libreto de salarios a los equipos para ofrecer un indicativo.
Ese indicativo significaría dinero mejor gastado. No más contratos excesivos.
Pero en algún lugar del camino, algo ocurrió. El mercado no se corrigió. Los salarios en béisbol han explotado nuevamente.
En primer lugar, Kris Benson firmó 22,5 millones por tres años. Luego, Troy Glaus, 45 millones por cuatro años. Eventualmente, Beltré, 64 millones por cinco años. Se acabó la propuesta razonable.
Este invierno se firmaron a unos 11 jugadores por un contrato más largo que tres años.
"Mucha gente no se puede controlar", dijo un gerente general. "El béisbol está en problemas. Necesita un tope salarial rápido".
La frustración es aún más palpable para aquellos gerentes sin mucha plata, que deben hacer más con menos. Todo un desafío.
¿Por qué, después de dos inviernos moderados, los equipos han vuelto a gastar en grande?.
Porque el dinero está allí", dijo un agente. "Se está ganando mucho dinero en el béisbol, con los nuevos estadios y demás. Se ha dicho antes, pero es verdad: si no se tiene, no se gasta".
Otro gerente general presentó una teoría: "Fue como una tormenta perfecta de los mercados. Un número de factores se dieron para que la situación pierda el control".
Aumento de ganancias: Difieren de mercado a mercado, pero la nueva radio satelital le deja cuatro millones de dólares a cada uno de los equipos. No es suficiente como para contratar a un fuer de serie, pero sí es un dinero importante.
Influencias externas: Los Tigres de Detroit, por ejemplo, han sido uno de los demandantes más agresivos, pero sólo han contratado a Troy Percival.
Igual afectaron al mercado en gran forma. Gracias al paro de la NHL, el dueño de los Tigres, Mike Illitch no necesita operar los costos de los Red Wings, por lo que tiene más capital para su equipo de béisbol.
Presiones internas: Equipos con muchas ganancias no pueden tener dos temporadas consecutivas malas, porque sus fanáticos no lo tolerarían. Por ende gastan mucho y rápido: 112 millones en Beltré y Richie Sexson.
Nuevos gerentes: No hay nada como un nuevo gerente con la presión para mejorar al equipo, para elevar los salarios. Omar Minaya, de los Mets de Nueva York es el perfecto ejemplo, y si no pregúntenle a Pedro.
Otro ejecutivo dijo: "Todo el mundo se cubre a sí mismo. Los Mets quieren ganar, no les importa si suben el precio para el resto".
A más opciones, en otras palabras, los equipos no se pudieron contener.
Todas las promesas acerca de limitaciones de presupuesto quedaron en el olvido.
Salarios en las mayores se vuelven a disparar
Las últimas contrataciones hechas dan muestra que el mercado de agentes libres volvió a elevarse tras dos años de recesión.