Superada la huelga de cuatro meses en la Seguridad Social, los salvadoreños centran su atención en los comicios legislativos y municipales de hoy, domingo, aunque persisten temores en el Gobierno y el partido oficial sobre posibles brotes de violencia.
Los 3,1 millones de salvadoreños convocados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) para participar en las cuartas elecciones de la posguerra, en la que participan nueve partidos de izquierda, centro y derecha los cuales buscarán ganar el mayor número de escaños legislativos y alcaldías.
Los votantes elegirán a los 84 diputados de la Asamblea Legislativa, los representantes en el Parlamento Centroamericano y a los 262 alcaldes municipales del país.
Los partidos que aparecen como favoritos son la gubernamental Alianza Republicana Nacionalista (ARENA, derecha) y el ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) quienes buscan superar los 28 y 27 diputados, respectivamente, que obtuvieron en los comicios de 1997.
No obstante, los preparativos de los comicios se vieron empañados esta semana con actos de violencia entre policías, médicos y trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) al ser disuelta una concentración de protesta frente a un hospital.
Los médicos y administrativos de la institución mantenían desde mediados de noviembre pasado una huelga para protestar por la privatización de los servicios de salud, entre otros asuntos.
Pero el contencioso fue resuelto el pasado viernes con la firma de un documento en el que el Gobierno se comprometió a negociar demandas de los sindicatos del ISSS a corto plazo.
El Gobierno mantuvo siempre que la huelga era política y que obedecía directrices del FMLN, así como que la misma concluiría, seguramente, después de los comicios y una vez que el partido de izquierda hubiera obtenido ganancias electorales.
El aspirante a alcalde de San Salvador por ARENA, el empresario Luis Cardenal, dijo ayer a corresponsales de prensa extranjera, que los salvadoreños "respiran con alivio por el hecho de que la huelga se haya solucionado, pero todavía queda temor en las personas y eso puede tener un impacto negativo en las elecciones".
Cardenal reconoció que la huelga y la forma en que el Gobierno la enfrentó al utilizar el pasado lunes a la Policía Nacional Civil (PNC) puede acarrearle un "desgaste" político a su partido.
La Policía Nacional Civil (PNC) afirmó que 14,000 agentes vigilarán el desarrollo de las votaciones y custodiarán, con apoyo del Ejército, el traslado de las urnas hacia el interior del país, así como de retorno a San Salvador de los sufragios emitidos.
Por su parte, el presidente del TSE, José Sergio Mena, afirmó ayer que los 8,358 colegios electorales serán abiertos a las 7.00 hora local (13.00 GMT) y cerrados a las 17.00 local (23.00 GMT) y que espera que los comicios se desarrollen en un ambiente de total tranquilidad. Además, dijo, Mena, se espera que los primeros resultados preliminares puedan conocerse hacia las 22.00 horas locales (04.00 GMT del lunes).