La australiana Samantha Riley, ex campeona del mundo de natación, anunció ayer su retiro de la competición activa nacional e internacional.
Riley, de 28 años, ganó las medallas de oro de los 100 y 200 metros braza de los Campeonatos Mundiales de natación de Roma, en 1994, y también fue poseedora de la marca mundial de los 100 metros braza.
La nadadora australiana, que no pudo clasificarse para los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 después de obtener medallas de bronce en los 100 metros braza de los Juegos de Barcelona en 1992 y Atlanta en 1996, anunció que se concentrará en su carrera periodística y profesional.
A su vez, Riley admitió que las calumnias sobre el uso de drogas que sufrió en 1995, probablemente le costaron la posibilidad de ganar una medalla de oro olímpica.
Después de meses de investigaciones, con la amenaza de una suspensión de dos años, Riley recibió una seria advertencia de la Federación Internacional de Natación Amateur (FINA) cuando su entrenador, Scott Volkers, admitió haberle suministrado una tableta para calmar el dolor de cabeza que contenía una sustancia prohibida.
Por otra parte, la nadadora australiana no tuvo dudas en nombrar a la campeona olímpica de Atlanta, la surafricana Penny Heyns, como su gran rival en más de una década de competiciones internacionales.