Mientras los Astros de Houston esperan la llegada del estelar Roger Clemens para darles ayuda desde el montículo, Chris Sampson hizo su debut como abridor en las Mayores lanzando una gran pelota de sólo tres imparables en siete episodios, ayer.
La gran labor de Sampson desde el montículo permitió a los Astros vencer por blanqueada de 1-0 a los Cachorros de Chicago y conseguir la segunda victoria consecutiva.
El dominio de Sampson sobre los bateadores de los Cachorros quedó reflejado al retirar a los primeros 11 que se enfrentó con rolas fáciles por tierra para 10 de ellos.
En el cuarto episodio dio una base por bolas a Michael Barrett cuando tenía dos "outs" en la pizarra, pero consiguió el tercero después que forzó a que Todd Walker pegase elevado.
El pasado 2 de junio fue llamado del equipo Round Rock de la Triple A y debutó en las mayores ese mismo día como relevista para lanzar cinco entradas y un tercio contra los Rojos de Cincinnati que lo castigaron con seis imparables y tres carreras.
La lesión del estelar Roy Oswalt aquejado de dolor de espaldas obligó al manejador de los Astros, Phil Garner, a decidirse por Sampson como abridor, sin que se sintiese defraudado.
Sampson (1-0) le ganó el duelo al novato Sean Marshal (3-4), que en siete entradas espació cuatro imparables con una carrera, regaló tres boletos y sacó cinco ponches.
Durante su permanencia con el equipo de la Triple A, Sampson tuvo marca de 7-1 y 2, 79 de carreras limpias permitidas en 10 aperturas.