CUANDO los Cardenales de San Luis adquirieron a Mark Mueder era para usarlo en esta época del año. Ahora será el designado para abrir el segundo partido de la serie divisional ante los Padres de San Diego, a quienes vencieron en el primer cotejo por marcador de 8-4.
"Pienso que todo lanzador, sino sale con la intención de ganar, de hacer lo bien, entonces no puede salir al montículo", dijo Mulder a la AP.
"Tu tienes que estar listo para estas situaciones y salir y salir adelante. Tienes que salir y buscar gran partido".
Este será un partido crucial para los Padres; deben ganar para no ir con un 2-0 en contra en la serie pactada al mejor de cinco, a su casa el próximo sábado.
Los Padres enviarán a la loma de los sustos a Pedro Astacio, quien han resurgido en su carrera, luego de ser dejado en libertad este año por los Rangers de Texas.
En el primer partido los Cardenales demostraron su acostumbrada arrolladora artillería, que en esta ocasión contó con Reggie Sanders como su figura principal.
Sanders remolcó seis de las ocho carreras de San Luis, cuatro de ellos con un cuadrangular con las bases llenas.
"Es increíble. Ya no digamos el tener una empujada en una semana, sino seis en un solo día y especialmente bajo la presión de la postemporada. Este fue un gran día. Pero no ha terminado, nos falta mucho camino por recorrer"", dijo Sanders.
Jake Peavy el lanzador del primer juego para los Padres quedará fuera de la postemporada tras una lesión en la costilla.
Una resonancia magnética detectó una costilla rota en el costado derecho de Peavy, con otra posible fractura. Un vocero de los Padres indicó que la lesión podría tardar seis semanas en sanar. Peavy cree que se lastimó durante las celebraciones luego de que los Padres lograron el título en la división el pasado miércoles 28 de septiembre.
San Luis va por otro triunfo
San Diego está obligado a ganar para no ir a su casa con una desventaja de 2-0.