El seleccionador portugués de fútbol, Fernando Santos, cumple hoy un año al frente del banquillo luso con un balance positivo en cuanto a resultados, aunque de momento sin resolver las dudas a nivel de juego y estilo.
Desde su llegada al cargo para sustituir a Paulo Bento, el técnico (Lisboa, 1954) consiguió enderezar el rumbo de las "quinas" en la fase de grupos de cara a la Eurocopa de 2016, en la que apenas necesita sumar un punto en los dos partidos que le faltan (Dinamarca y Serbia) para sellar su clasificación.
En partidos oficiales, Santos solo conoce la victoria, con triunfos a Dinamarca, Serbia, Albania y a Armenia por dos veces.
Eso sí, en los cinco encuentros disputados, siempre se impuso por un único gol, reflejo de sus dificultades para imponerse a rivales teóricamente inferiores.
En los amistosos, el combinado nacional luso perdió contra Francia por dos veces, aunque compensó al ganar a Argentina e Italia.
El principal "tachón" en la cuenta de Fernando Santos fue la sorprendente derrota contra Cabo Verde, duelo en el que optó por probar a muchas caras nuevas y donde cayó (0-2) ante un rival de poco pedigrí.
Con la clasificación para el Europeo prácticamente garantizada -le basta un empate en el próximo envite, en casa y contra Dinamarca-, el entrenador ha cumplido con su principal cometido, aunque sin llegar a encandilar a la afición.