Mientras que Estados Unidos y Costa Rica se aseguraron el boleto para la vuelta decisiva de la CONCACAF, por la Copa Mundial FIFA Sudáfrica’2010, México cayó vencido en visita a Jamaica, en Kingston.
Creemos que la escogencia como técnico de la selección azteca, del sueco Sven-Göran Ericsson, por nueve millones de dólares, ha sido un craso error de los federados de México. Con la tercera parte de lo que el europeo se lleva, podrían haberse asegurado los mejores entrenadores de América (algunos, con títulos mundiales o intercontinentales, caso de Luiz Scolari, Carlos Bianchi, Bilardo), en lugar de un entrenador que desconoce el fútbol del país al que conduce, su idioma, y la idiosincracia de los mexicanos, y que, salvando su pasaje por el Benfica portugués y un par de temporadas en las filas del Lazio de Italia, se ha ido siempre por la puerta pequeña, como "buen perdedor".
Incluso los nacionales Manuel Mejías Barón, Manuel Negrete, Manuel Lapuente, Jesús "Chucho" Ramírez (que dirigió la sub-17 que ganó la Copa del Mundo), han demostrado que están por encima de Ericsson, botado por Inglaterra, y por el Manchester City.
Los federados aztecas están convencidos que son un equipo del primer mundo, y decisiones soberbias y absurdas como ésta, las pagan los sufridos fanáticos.