Un pastor protestante ha pedido a la justicia surcoreana la prohibición en los estadios donde se jugarán los partidos del Mundial 2002 del uso del nombre "los diablos rojos", con el que se conoce a los seguidores de la selección de ese país.
Jeong Man-yong, pastor protestante de una iglesia de Seul, ha informado hoy que presentará su demanda esta misma semana ante un tribunal de primera instancia, ya que considera que "los diablos rojos" representan el mal y son una afrenta religiosa.
Man-yong les sugiere a los seguidores coreanos que cambien su nombre y se llamen, por ejemplo, "los tigres rojos" o "los ángeles blancos".