Víctimas de la dictadura chilena (1973/1990) se manifestaron ayer satisfechos con el pedido de desafuero del senador vitalicio Augusto Pinochet, aunque mantienen su escepticismo sobre la posibilidad de que el ex dictador sea condenado por la justicia
El juez Juan Guzmán, quien investiga 72 querellas por violaciones a los derechos humanos presentadas contra el general, ha pedido formalmente en la víspera a la Cámara de Apelaciones de Santiago el desafuero de Pinochet y espera una resolución para dentro de un mes.
"Estamos agradecidos por lo que hizo Guzmán", dijo Susana Cantillana, cuyo hijo Carlos fue ejecutado en 1988.
"Es lo menos que se puede decir después de lo mucho que hemos esperado, de la tristeza que llevamos en el alma por tantos años, que este criminal sea juzgado", afirmó la mujer, mientras manifestaba este martes al frente del palacio presidencial y gritaba "No a la impunidad".
Pero ella, como los otros que perdieron a sus seres queridos durante el régimen militar, expresaron serias duras sobre la posibilidad de que Pinochet, de 84 años, sea sentenciado.
"Ojalá lo desafueren, pero no creo que vaya a ser juzgado aquí", indicó a la