El argentino Javier Saviola, que ayer, lunes, recibió en la sede de la Agencia EFE en Madrid el trofeo que le acredita como mejor iberoamericano de la temporada pasada, dedicó el premio a su padre, fallecido el 7 de agosto de 2001 víctima de un cáncer.
“Estoy muy feliz por el premio que recibo, que es muy valioso para mí por mi corta edad. Estoy seguro de que me servirá para seguir creciendo como futbolista. Se lo dedico a la Agencia por concedérmelo, al Barcelona por darme la oportunidad de tenerlo y a mi padre, que estará muy orgulloso de ver a su hijo aquí”, dijo el jugador.
El delantero del Barcelona, cuarto azulgrana que consigue el galardón tras los brasileños Romario, Ronaldo y Rivaldo, pronunció esas breves palabras después de que el secretario de Estado para el Deporte, Juan Antonio Gómez Angulo, le entregase personalmente el trofeo.