La estadounidense Allison Schmitt batió ayer, en Londres, el récord olímpico y se proclamó campeona en los 200 metros libres por delante de la francesa Camille Muffat y de la australiana Bronte Barratt.
La estadounidense logró parar el crono en 1:53.61, batiendo la antigua marca de 1:54.82, que estaba en poder de la italiana Federica Pellegrini, desde 2008.