El alemán Michael Schumacher (Ferrari), segundo en el Gran Premio de Canadá al superar en la última vuelta al finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes), declaró tras la carrera que al final deseó que la carrera hubiera durado diez vueltas más.
"Gracias a la salida del coche de seguridad se anularon las ventajas. La pena es que no hubiera diez vueltas más porque el final podría haber sido más entretenido. Aunque lo cierto es que había necesitado un fallo de Alonso", dijo.
"Ha sido una carrera muy dura porque la pista estaba complicada y era muy fácil salirse", agregó el siete veces campeón mundial.