El director técnico de Brasil, Luiz Felipe Scolari, declaró ayer que, pase lo que pase en la final de la Copa del Mundo el domingo, al día siguiente se queda sin trabajo pues hasta esa fecha es válido su contrato.
Scolari dijo que no hay cambios en el contrato con la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) que firmó hace un año y que estipulaba que permanecía en el cargo hasta el final de la Copa del Mundo 2002. Scolari dijo que su etapa al frente de la selección brasileña le ha enseñado muchas cosas.