LA PECULIARIDAD del partido inaugural de los Mundiales ha hecho trizas, en muchas ocasiones, los pronósticos y ha frustrado las expectativas de los favoritos, una situación que alimenta las esperanzas de Costa Rica y amenaza a Alemania, protagonistas del duelo de apertura del Mundial 2006 hoy.
La presión que genera la inusitada expectación de un evento como un Campeonato del Mundo suele condicionar la actuación de las grandes potencias que históricamente han asumido la condición de inaugurales. Suele ser un choque peculiar. Carente de gran juego y lleno de incertidumbre. Con los combinados recién salidos de la preparación. Todavía fríos y distantes de la competición.
No hay que mirar muy atrás para encontrar referencias. En el último Mundial, el de Corea y Japón 2002, Francia, campeona del mundo entonces, asumió el estreno con Senegal como rival. No había color en la teoría. Y el conjunto de Zinedine Zidane, Patrick Vieira, Thierry Henry y compañía partía como gran favorita.
Pero el cuadro africano, después una de las revelaciones del torneo, venció por 1-0 a los galos gracias a un tanto de Bouba Diop a la media hora de partido. Los Leones de la Teranga llegaron a cuartos de final. Francia no superó la primera fase.
Los dieciocho anfitriones de la Copa del Mundo, saldaron favorablemente sus respectivos estrenos y ninguno de ellos perdió el primer día.
Este es un dato absolutamente desalentador para el equipo nacional de Costa Rica, que intentará convertirse en la primera selección de la historia que derrota al anfitrión de un Campeonato del Mundo, en su estreno mundialista.
Se abre el telón
La XVIII Copa Mundial de la FIFA echa a andar en Munich después de 847 partidos eliminatorios y 2, 464 goles que han trasladado a Alemania a 32 selecciones, con 736 jugadores listos para exhibir en 12 estadios y en 64 partidos su clase futbolística durante un mes.