En los últimos tres años Laffit Pincay Jr. ha venido al país para cumplir múltiples compromisos, pero ninguno tan trascendental como el que ahora nos ocupa.
"El corsario de las pistas norteñas", como se le conoció mientras estuvo en el pináculo de su carrera, ha regresado al terruño para actuar como abanderado en las efemérides patrias y como representante del Ejecutivo durante en el Clásico Presidente de la República, y en ese trajín se hizo embajador deportivo.
Esta vez Pincay viene con el propósito de inaugurar la "Academia Técnica de Formación de Jinetes "Laffit Pincay Jr.", evento programado para realizarse el martes venidero.
Se trata de un acontecimiento, no sólo porque será prestigiado con la presencia de Pincay, sino porque con este paso la hasta hoy "Escuela de Jinetes" alcanza una estatura académica con todas las de la ley y, sobre todo, se convierte en un centro vocacional con el reconocimiento del Ministerio de Educación y la consecuente plusvalía que esta condición implica.
En otras palabras, la Academia Técnica de Formación de Jinetes "Laffit Pincay Jr." no sólo graduará manos de seda, sino que sus egresados, de ahora en más, saldrán con las herramientas básicas que les permitirán estar preparados para tomar otro camino en caso de que los sinuosos senderos del hipismo les jueguen una mala pasada.