Las diferencias entre el presidente argentino, Carlos Menem, y el derrotado candidato oficialista, Eduardo Duhalde, se agudizaron ayer tras la caída electoral del domingo, pero la polémica se amplió a Carlos Reutemman, considerado el dirigente con mayor proyección del Partido Justicialista (PJ, neoperonista).
En el marco de la primer derrota del PJ detentando el poder, Menem se mostró este sábado sorprendido por la andanada de críticas que le formuló Duhalde luego de caer el domingo ante Fernando de la Rúa (socialdemócrata) por el 48,5% contra el 38% de los votos.
El ex postulante del PJ amplió ayer sus cuestionamientos a Menem, a quien acusó de haber desplegado "una estrategia de derrota" en las últimas elecciones.
"Fue una estrategia de derrota. Todo lo que nosotros intentábamos armar se desarmaba, curiosamente. No pudimos instalar nada, porque cuando no aparecía (Lino) Oviedo, aparecía María Julia (Alsogaray), o Víctor Alderete", añadió en declaraciones a la prensa.
Duhalde considera que fue perjudicado por la persistencia del Gobierno de mantener el asilo al ex general golpista paraguayo Lino Oviedo, pese a haber violado las normas de ese beneficio, así como también por apoyar a Alsogaray, secretaria de Medio Ambiente, y Alderete, titular de la obra social de los jubilados que maneja uno de los mayores presupuestos del país, los funcionarios más cuestionados por presuntos hechos de corrupción. Menem y Duhalde, los dos mayores dirigentes del PJ de esta década, mantuvieron una díficil relación en ese período, pero los vínculos empeoraron este año, cuando el también gobernador de la provincia de Buenos Aires encabezó una fuerte oposición para evitar los planes para una segunda reelección del mandatario, prohibida por la Constitución. "No sé lo que le pasa (a Duhalde). Yo asumo la política como algo que está por arriba de los agravios y los insultos. No voy a responder, porque no merece la pena", señaló el jefe de Estado en declaraciones a la oficial radio Nacional.
En entrevistas periodísticas, Duhalde advirtió ayer a Menem que "no tiene derecho a creer que el peronismo es él", y ratificó que no hubo ningún contacto con el mandatario luego de la derrota del domingo.
Alertó que como presidente del Congreso Nacional del PJ, al que consideró "el órgano supremo" de esa fuerza, se va a "encargar de que a todas las nuevas figuras que están emergiendo como potenciales candidatos sean respetados, que no se les pongan obstáculos para que todos estén en igualdad".
La advertencia de Duhalde apunta a respaldar a los gobernadores de Córdoba (centro), José Manuel de la Sota, y de Santa Fe (centro-este), Carlos Reutemann, quienes se perfilan para disputar a Menem la candidatura del PJ para las elecciones del 2003.
Habitualmente cauto, Reutemann, sin embargo, opinó que Menem, como titular del PJ, debe asumir su responsabilidad por el fracaso electoral que sufrió esa fuerza en el poder el domingo pasado.
"El es el presidente del justicialismo, y lo será hasta el año 2001.
En este marco, yo considero que él, como presidente del PJ, desde el punto de vista democrático, también tiene que aceptar el fallo inapelable de las urnas", dijo Reutemann a radio Mitre.
El jefe de Estado, titular del PJ, consideró que no le cabe responsabilidad alguna por la caída en las urnas, al alegar que "no fue candidato" y estimó que si hubiera sido el postulante presidencial "habría arrasado". En el PJ se abrió una etapa de agudización de antiguas disputas y de posibles controversias entre los eventuales candidatos para los comicios del 2003.