Esta ha sido una temporada marcada por los cambios de dirigentes. Todo comenzó cuando los Medias Rojas despidieron a Joe Kerrigan en los entrenamientos de primavera. Siete equipos más despidieron a sus dirigentes antes del primer fin de semana de septiembre y cuando terminó la temporada tres de esos reemplazos también fueron despedidos - Luis Pujols en Detroit, Bruce Kimm con los Cachorros y Jerry Royster en Milwaukee - mientras en Cleveland todavía no han decidido sobre el futuro de Joel Skinner. Y, los Gigantes ahora están trantando de asegurarse que Dusty Baker se quede.
Un total de 10 equipos han despedido a 12 dirigentes, y eso no incluye a Kerrigan. La marca de despidos de un dia inaugural a otro es de 13, establecida entre 1991 y 1992. Ahora, el número final no ha sido decidido ya que todavía falta saber con certeza el futuro de Skinner, Frank Robinson (Montreal) y Lloyd McClendon (Pittsburgh).
Lo que es difícil para gente como Macha, Melvin o Willie Randolph, quienes están esperanzados en recibir una oportunidad, es que las oportunidades que hay no son fáciles de retener.
El futuro de Bobby Valentine, depende de las peleas con Phillips - especialmente cuando la pugna se tornó personal - le hizo más daño a Valentine que a Phillips. Tres gerentes generales distintos dijeron que no contratarían a Valentine por su propensidad a hablar demasiado públicamente.
Derek Jeter (.500, ocho hits, dos jonrones, seis carreras anotadas) y Bernie Williams (.333) brillaron como siempre hacen en los playoffs, mientras que Jason Giambi (.357) superó su primera prueba con los Yankees. Pero Alfonso Soriano no fue un factor con un promedio de sólo .118 y cuatro ponches. El cuerpo de pitcheo, decepcionó ante Anaheim. Roger Clemens, que a los 40 años está a apenas siete triunfos de los 300, puede convertirse en agente libre, al igual que los relevistas Mike Stanton y el panameño Ramiro Mendoza.
Andy Pettitte tiene una opción de contrato del equipo de 11,5 millones para el año próximo.