El pelotero cubano José Abreu, de los Medias Blancas de Chicago, admitió ayer haberse comido la página de la fotografía de un pasaporte falso con el que viajaba de Haití durante la sesión del juicio que se sigue en Miami contra el agente de jugadores del béisbol de las Grandes Ligas, Bartolo Hernández, y el preparador físico Julio Estrada por contrabando de personas.
Abreu explicó ante el jurado lo que sucedió en un viaje ilegal que formaba parte del recorrido que tenía que seguir bajo la coordinación de una red de contrabando de jugadores cubanos que deseaban llegar a las Grandes Ligas.
El toletero de los Medias Blancas, que milita en la Liga Americana, detalló que había pedido una cerveza en un vuelo de Air France de Haití a Miami, y lentamente se tragó la página que tenía un nombre falso y su foto.
El primera base cubano reconoció que viajó ilegalmente porque temió no cumplir con un plazo de octubre del 2013 y perder el contrato por 68 millones de dólares que después firmó con los Medias Blancas.