La selección de Turquía impuso su juego más realista y práctico ante la soñadora Corea del Sur, ganando (3-2) y logrando el tercer puesto del Mundial 2002, en partido jugado en el estadio mundialista de Daegu, Corea del Sur.
En el que ha sido el gol más tempranero de la historia de los mundiales, el capitán turco Hakan Sukur batió a Lee Woon-Jae a los once segundos de iniciado el partido.
A pesar del balde de agua fría, los surcoreanos no se amilanaron y se lanzaron al ataque con desenfado. La igualada llegó ocho minutos más tarde, cuando Lee Eul-Yong ejecutó con maestría un tiro libre con la zurda, colocando la pelota en el ángulo superior izquierdo de Rustu Recber, que nada pudo hacer (1-1).