La fiebre por conseguir entradas para la Serie Mundial se desató en San Francisco después que 7.000 fueron puestas a la venta para ver el tercero, cuarto y quinto partido, si es necesario, de la Serie Mundial, que el equipo local de los Gigantes jugará contra los Angelinos de Anaheim.
Miles de aficionados se congregaron a las afueras del "Bell Pacific Park" para intentar comprar una entrada que les permita ver al menos un partido del "Clásico de Otoño" que esta temporada tendrá por tercera vez en la historia a dos equipos californianos.
Previamente la directiva de los Gigantes repartió 1.750 pulseras color naranja a igual número de aficionados, lo que les otorgaba el derecho de adquirir un máximo de cuatro entradas. Pero casi de manera inmediata se desató la fiebre entre los aficionados después que miles de fanáticos comenzaran a realizar ofertas y otros trueques a cambio de conseguir una.
Por ejemplo, hubo una mujer que en un programa de radio ofreció dos boletos de primera fila para el tercer partido de la Serie, el primero a disputarse en San Francisco, a cambio de una donación de esperma. "Pueden apostar que el niño crecerá siendo un fanático de los Gigantes", prometió la mujer que incluso llevó su oferta a un portal de Internet.
Otros en cambio llegaron a ofrecer miles de dólares en efectivo a cambio de un boleto, joyas, viajes, estadías en hoteles de lujo y hasta citas amorosas. Muchos de los afortunados, quienes después de una larga espera tuvieron la suerte de adquirir una entrada en las taquillas, se mostraron también dispuestos a intercambiar sus boletos. Entre ellos se escucharon ofertas para cambiar las entradas por objetos diversos que van desde un sistema de computadora a una motocicleta.
"Cuál sería la cosa más loca que estarías dispuesto a hacer por conseguir dos boletos justo arriba del dugout", donde están los jugadores?, retó una estación de radio. Los primeros dos partidos se disputarán en el "Edison International Field" de Anaheim y posteriormente la serie se trasladará a la ciudad de San Francisco para los siguientes tres.
"Definitivamente es un gran lanzador", comentó el veterano jardinero de los Gigantes, Kenny Lofton. "Es muy bueno, tiene mucho control, pero nosotros también sabemos lo que tenemos que hacer y podemos vencerlo".
El ataque de los Gigantes ha tenido siempre una buena producción frente a los lanzadores zurdos con .279 de promedio de bateo y un cuadrangular por cada 21,6 veces que los bateadores han ido al plato.
El promedio contra los lanzadores derechos ha sido algo inferior con .263 y un jonrón por cada 30,6 oportunidades de bateo.
Jeff Kent tiene una marca de .366 contra los zurdos y .279 contra los derechos; Barry Bonds batea para .384 a los zurdos, con 25 jonrones en 125 viajes a la caja, y .363 contra los derechos, a los que ha conectado 25 vuelacercas en 278 oportunidades con bate.
"Enfrentas bateadores de la misma calidad que los que ya enfrentaste durante la temporada", comentó Washburn. "Los Vigilantes tenían a Alex Rodríguez por ejemplo, los Atléticos a Miguel Tejada y los Yanquis a Jason Giambi, no me voy a dejar impresionar y simplemente saldré a hacer mi trabajo".
El manejador de los Angelinos comentó por su parte que necesita todavía tiempo para observar el trabajo de los lanzadores antes de tomar una decisión definitiva para el resto de la serie.
Scioscia deberá decidir entre el dominicano Ramón Ortiz (15-8) para el segundo partido, o para que éste salga como titular en el tercero a celebrarse en el "Pacific Bell Park" de San Francisco .
De acuerdo a los movimientos que realizó durante la postemporada a nadie sorprendería que eligiera al novato John Lackey (9-4) para el cuarto partido, justo el día de que el lanzador cumple 24 años, colocándolo por delante de Kevin Appier (14-12), quien permanece sin obtener un triunfo durante la postemporada.
Los lanzadores de los Angelinos por su parte no han ocultado la impresión y el respeto que tienen por los lanzadores de los Gigantes. "Estoy seguro de que están trabajando para hacer los ajustes necesarios que les permitan controlar los lanzadores tanto derechos como zurdos", comentó Appier.
Schmidt, de 29 años, que llegó a los Gigantes el 21 de julio de 2001, ya sabe lo que es obtener un triunfo durante la postemporada después de lanzar siete entradas en blanco en el segundo partido de la Serie de Campeonato, que ganaron por 3-1 frente a los Cardenales.
"Nunca lo esperé", comentó Schmidt. "Con Dusty nunca puedes saber qué va a decidir, te lo dice en el último minuto, estaba en el bullpen y 10 minutos antes nadie me había dicho que iba a salir".
El manejador de los Gigantes seleccionó a Schmidt para el partido uno de la serie debido a que su turno correspondía en la rotación de lanzadores. Ahora Baker deberá decidir entre el zurdo Kirk Rueter, el cubano Liván Hernández y Russ Ortiz para el resto de los juegos.
"Probablemente colocaré a Rueter entre dos lanzadores, pero eso es algo que no he decidido aún", comentó Baker. Los Gigantes buscan su primer título de Serie Mundial desde la temporada de 1954, mientras que los Angelinos intentarán ganar su primer título en sus 42 años de historia.
"Tú sueñas siempre con vencer a todos los lanzadores que enfrentas durante la Serie Mundial, pero la realidad es muy distinta y tienes que controlar tus emociones cuando sales a la caja de bateo", comentó Kent.
Pero los Gigantes también son conscientes de que para superar a los lanzadores de los Angelinos tienen que aportar algo más que el control de emociones, deben llegar con el máximo de inspiración y acierto cuando el bate esté en sus manos.